Discurso completo del Presidente de Ucrania ante las Cortes Generales de España

¡Estimada Señora Presidenta del Congreso de los Diputados!

¡Estimado Señor Presidente del Gobierno!

¡Estimados Diputados y Senadores!

¡Estimados miembros del Gobierno!

¡Querido pueblo de España!

En primer lugar, quiero pedir disculpas por este retraso. Acabo de intervenir ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Espero que no lo entiendan como una falta de respeto, ha sido un retraso debido a causas técnicas.

Me dirijo a Ustedes con la esperanza de que sean Ustedes quienes mejor comprendan nuestro dolor ante la guerra y nuestra esperanza por la paz.

Porque en estos momentos en Ucrania absolutamente todo está bajo amenaza, todo lo que también para ustedes es una base de la vida social.

Somos uno de los países más grandes de Europa y uno de los más diversos. Pero nos une la democracia y el respeto a todos, a cada comunidad.

Quiero darles sólo un ejemplo sobre nuestro país, sobre nuestra vida: hemos creado el Consejo de Iglesias y Organizaciones Religiosas de Ucrania. Diferentes confesiones, distintos puntos de vista sobre la vida social y las relaciones entre el Estado y la Iglesia siempre se han coexistido de forma pacífica y con respeto mutuo en el seno de este Consejo.

Este es sólo un ejemplo que demuestra que nosotros, los ucranianos, queremos la paz, no queremos conflictos, incluso en asuntos tan delicados, que en otras sociedades siempre causan controversias y conflictos.

Rusia vino con la guerra a nuestra tierra, y no ayer, ni antes de ayer, sino hace mucho tiempo ya. Estamos defendiendo nuestro país de una agresión cruel e injustificada desde el año 2014. Primero, con la ocupación de nuestra Crimea. Después, comenzó la guerra en el Donbás ucraniano.

Y ahora, desde hace 41 días sufrimos la invasión a gran escala de Rusia.

Es la guerra más atroz en Europa desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

Pero ¿por qué Rusia ha invadido Ucrania? ¿Qué es lo que pretenden destruir los rusos con sus armas?

Tienen intención de aniquilar no sólo a nuestra gente, no sólo cualquier fundamento de la vida pacífica, sino también la posibilidad de vivir sin dictadura, la posibilidad de vivir sin violencia de Estado, la posibilidad de ser una democracia fuerte y abierta, la posibilidad de convivencia pacífica de diferentes religiones y diferentes comunidades.

El formato de la vida bajo el régimen ruso no contempla todo esto, algo que para Ucrania es habitual.  

Rusia quiere que en toda nuestra región reine un solo régimen, el de régimen de tiranía.

Para destruir cualquier diversidad, para que sea imposible llegar a acuerdos entre diferentes comunidades.

Y exactamente esto es lo que ocurre ahora en Rusia. Lo mismo que quieren instaurar en Ucrania, y a continuación en toda Europa del Este y Europa Central.

¿Y qué va a pasar después?

Soy consciente de que para vuestro país, para España, es importante que el sistema democrático sea protegido. Para que esté garantizada la paz en el continente europeo.

Pero, ¿cómo conseguirlo ahora, cuando Rusia está empleando todos sus recursos estatales para extender la guerra y destruir todo fundamento de una vida normal?

Solo imaginen que hoy las madres ucranianas escriben en las espaldas de sus hijos con un bolígrafo el nombre del niño, y los números de teléfono de los familiares… ¿Para qué?

Pues para que en caso de que los ocupantes maten a los padres, haya por lo menos una pequeña esperanza de salvar a los niños.

Imaginen que a día de hoy en Europa la gente tuviera que vivir semanas enteras en sótanos para salvar su vida de los bombardeos, de los misiles. Estamos en abril del año 2022, pero parece que estemos en abril de 1937, cuando todo el mundo conoció el nombre de una ciudad española, el de  Guernica.

Imagínense que en las ciudades fueron creadas de forma artificial las condiciones en las que más de cien mil personas tienen que vivir en condiciones inhumanas, privadas de agua, comida, o medicamentos.

Las tropas rusas llevan más de tres semanas asediando Mariúpol.  Están destruyendo esta ciudad, ya no queda prácticamente nada, solo ruinas.  ¡Más del 90% de todos los edificios ha sido destruido! A las personas asesinadas las entierran directamente en los patios, al lado de los bloques de viviendas destruidos, donde residían…  

La aviación rusa ha bombardeado en Mariúpol incluso los edificios donde se refugiaba la gente, los niños… sabiendo, a ciencia cierta, que se escondían allí.

Ucrania habla de esto cada día, cada día de esta invasión.

Pero la guerra continúa. Rusia no está buscando la paz en serio.

Y lo más horrible es que nosotros no sabemos cuánto durará la guerra, hasta que el mundo finalmente haga todo lo necesario para conseguir la paz.

Hace falta imponer las sanciones realmente contundentes. Las más contundentes. ¿Cómo se puede permitir que los bancos rusos sigan generando beneficios, mientras en las ciudades ucranianas los militares rusos torturan hasta la muerte a la población civil?

¿Cómo pueden las empresas europeas hacer negocios con un país que está aniquilando conscientemente a todo el pueblo ucraniano?

Yo sé que muchas de sus empresas ya han cesado de financiar la maquinaria militar rusa a través de los impuestos que generan.

Y se lo agradezco muchísimo. Agradezco a sus ciudadanos, a su gobierno. Agradezco a estas empresas, a su país y a su sociedad, por su firmeza en cuanto a las sanciones.

Al mismo tiempo, me dirijo a las compañías como “Maxam”, “Porcelanosa”, “Sercobe” y otras, para que dejen de hacer negocios con Rusia.

Lo que ha ocurrido en nuestra ciudad de Bucha, en nuestra ciudad Borodianka y en otras, son crímenes de guerra. Son crímenes contra la humanidad, que no se prescriben. Esta es una base clara para que los militares y comandantes rusos sean condenados por un tribunal internacional.

¿Cómo es posible que en estas condiciones los países del mundo puedan seguir comprando libremente petróleo ruso y permitir que entren en sus puertos los buques rusos?

Señoras y señores,

pueblo de España,

En estos momentos en el territorio de Ucrania se está decidiendo no sólo el destino de nuestro país, sino el destino de todo el proyecto europeo. El destino de los valores que nos unen. La democracia que nos une a todos, los derechos humanos que se convirtieron para todos nosotros en un valor fundamental.

Estoy agradecido a su país por apoyar las decisiones conjuntas para la paz.

Pero todos, mi país, Europa, y el mundo entero, debemos hacer más para que Rusia empiece a buscar la paz, para que Rusia finalmente empiece a respetar el derecho internacional.

¿Qué hace falta para eso?

Hace falta que todos los europeos dejen de tener miedo, de ser débiles.

Tienen que ser fuertes. Deben respetar los valores y la democracia por encima de las amenazas que está difundiendo Rusia.

Estoy seguro de que el miedo no es lo que sienten Ustedes, pero les pido que hagan todo lo posible para que otros países europeos tampoco tengan miedo.  

Ustedes pueden ayudarnos. Pueden ayudar a restablecer la paz. Dadnos las armas que necesitamos.

Apreciamos muchísimo la ayuda y las armas que ya nos han proporcionado. Ustedes pueden apoyar nuevas sanciones que sean necesarias. Y también seguir destruyendo el miedo a Rusia allí donde esté presente.

Porque la democracia no puede tener miedo.

La libertad debe ser defendida.

Los derechos humanos son lo más importante.

El derecho a la Paz.

El derecho a la Vida.

El derecho a la felicidad y a crecer libres.

El derecho a la seguridad en la familia.

El derecho a que nuestros hijos tengan un futuro.

El derecho a una vejez digna para nuestros padres.

El derecho a respetar a todas las comunidades.

El derecho a formar parte de la familia europea.

¡Gloria a Ucrania!

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Redacción TIEMPO PATRIOTA

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